domingo, noviembre 02, 2008

El Poder del Reino, Noviembre 2.08



EL PODER DEL REINO

Luego de una liberación demoníaca, Jesús aclara a los tres auditorios testigos del hecho (los que confunden el poder del Reino de Dios con el Imperio de Satanás, los que se maravillan y los que ignoran quien es el centro del Reino) el primer concepto equivocado: su poder contra los demonios procede del mismo príncipe de las tinieblas (Beelzebú).

Nota: esta exposición hace parte de una serie de tres mensajes surgidos de la prédica de Jesús a esos tres auditorios. En este primer mensaje se expondrá la porción de los versículo 14 a 26


EXPOSITOR: Rubén Rubio
TEXTO BÍBLICO: Lucas 11:14-36

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Queridos hermanos de EL ENCUENTRO CON DIOS-El Poblado.
Vivo en Bogotá hace casi cinco años, pero en los años 2000 a 2003 asistí varias veces a su reunión dominical mientras estudiaba en el Seminario Bíblico de Colombia.

Los felicito por tener este medio de propagación de sana doctrina.
¡Animo! Cada día se necesitan más siervos que se levanten a exponer la Palabra de Dios no adulterada.

Tristemente se escuchan tantas tonterías desde los púlpitos de algunos mal llamados "predicadores y maestros" que solo confunden y maltratan a las ovejas de Señor. Por eso la iglesia necesita cada día más ministerios como el que Dios está levantando con ustedes.

Pido al Altísimo que los continúe utilizando en sus propósitos y llenando de sabiduría.

Omar Peñalosa

Anónimo dijo...

Apreciado Omar
Te agradezco por el generoso comentario, muy único en nuestros días; honroso para quienes nos hemos propuesto a ser fieles a la Palabra...la exclusiva Palabra para el hombre, la Palabra eterna de nuestro Dios.
Qué haces? dónde vives?

Dios bendiga, P.Alvaro

Anónimo dijo...

Rubén que emocionante es recordar que el Poder de Dios es mucho más grande que el poder de Satanás, a veces nos creemos la mentiras que Satanás nos mete, que Jesús no nos puede liberar. Pero al leer su Palabra nos muestra su Gran Poder, Suyo , no nuestro.
Gracias por esta predicación, no la había escuchado hasta hoy porque fui a visitar a Paulita Calle ese día.
Catalina Fernández